jueves, 26 de junio de 2008

Diálogos de Carmelitas: Llamado a la tolerancia

En oscuridad plena, una nebulosa de pasos marchan al compás, invaden nuestro alrededor y no podemos distinguir de donde provienen: Hemos quedado en medio de Diálogos de Carmelitas; un montaje de Teatro UCAB de la obra escrita por Georges Bernanos.
Muchos han sido los comentarios que esta obra ha generado dentro del campus universitario, entre los que se cuentan su larga duración, algo más de tres horas, que exigió de parte del público la inmersión absoluta en la puesta de escena, para conseguir disfrutar de su esencia. De igual forma su colosal elenco, sesenta integrantes aproximadamente, y la caracterización de cada uno de ellos que hizo conocer desde el Marqués de la Force hasta una masa nauseabunda llamada pueblo.
Diálogos de Carmelitas relata la experiencia de martirio de las dieciséis hermanas Carmelitas de Compiégne que murieron guillotinadas por ser acusadas de fanatismo por miembros de la revolución francesa. Esta puesta en escena está cargada de crítica social, de reflejos de la realidad que evidencian las inconsistencias de los sistemas políticos y su vulnerabilidad ante los avatares de la vida: cómo el poder de la monarquía francesa se derrumba y con ella un pilar fundamental para su mantenimiento: La Iglesia.
De telón está la fe de estas mujeres, que hicieron de la crisis de una institución, que ante muchos era el triunfo aplastante de la razón sobre la religión, la consumación de un acto de fidelidad al inmolarse confiadas en su ideal de vida: consagrarse a Dios a costa de lo que sea.
Cuando asistimos a la obra Diálogos de Carmelitas, parece que encendiéramos nuestro televisor y viéramos una crónica del país: Clases enfrentadas, desprecio mutuo, pugna de poder, pocas opciones, mucha fe. Cada az de luz, cada pómulo ruborizado, cada ademán, cada melodía, pero especialmente cada palabra nos recuerda lo susceptible que somos a acostumbrarnos a que la muerte más allá de ser parte de la vida es el arma que esgrimen unos contra otros para enarbolar los vestigios de “La revolución”, sin importar de que lado esté la revolución.
En el montaje de esta pieza se hizo uso de la ausencia de luz, del maquillaje burlesco de unos rostros en contraposición con la austeridad reflejada por otros, del vaivén entre lo caricaturesco y lo real, por una finalidad ulterior: poder plasmar, en la mente del público expectante, la naturaleza contrastante de la vida, que requiere de un alto grado de tolerancia por parte de todos los que dentro de ella coexisten.
Cada giro del relato nos hace preguntarnos ¿Cuán monarquía hemos sido al permanecer inmutables ante las miserias de nuestra nación? ¿Qué nos ha movido a ser un pueblo suplicante que ha transformado sus aspiraciones en una mueca de venganza? ¿En qué está puesta nuestra fe?
Este argumento fue confirmado por Virginia Aponte, directora de Teatro UCAB, al concluir la presentación. Elenco y público se unen en un solo aplauso y la serena voz de la sra. Virginia corta el aire sentenciando que Diálogos de Carmelitas simplemente es una muestra de la intolerancia que puede apoderarse de los pueblos, un vacío de nuestra humanidad.

Artes Escénicas: una herramienta de aprendizaje

El teatro como asignatura puede ser más que un requisito académico. Aristóteles dijo: “No hay que empezar siempre por la noción primera de las cosas que se estudian, sino por aquello que puede facilitar el aprendizaje”.
La Escuela de Comunicación Social de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) incorpora en su pensum de estudios la asignatura de Artes Escénicas, la cual se dicta dentro del ciclo básico, específicamente en el quinto semestre.
En ella se expone y explica como los distintos códigos expresivos y plásticos (palabra, mímica, gesto, luces, vestuario…), que el ser humano ha utilizado y creado a lo largo de la historia, le han servido para comunicarse y de ese modo organizarse social y culturalmente. Por lo tanto, la finalidad de esta asignatura, además de la formación teórica, es capacitar al estudiante en las distintas tareas de creación, dirección, actuación y producción de una idea para comunicarla a través de una puesta en escena.
Con base en esto, se ha hecho un sondeo para saber las expectativas, vivencias y aprendizajes de los estudiantes, ya que esta es una de las asignaturas que más inquietudes genera en los primeros semestres de la carrera.
A los estudiantes entre primero y cuarto semestre se les preguntó “¿Qué esperan de Artes Escénicas?” las respuestas más comunes fueron “debe ser una materia divertida”, “no me gusta el teatro”, “me gustaría actuar”. Para los estudiantes de quinto semestre la pregunta fue “¿Qué han aprendido de Artes Escénicas?” las respuestas de la gran mayoría se resumen en “es una materia que exige mucho tiempo”, “no sé si es posible que todo el salón llegue a un acuerdo”, “la verdad no sé si he aprendido, quiero terminar”.
Finalmente a los estudiantes de sexto semestre en adelante se les pidió que en una corta oración dijeran lo qué representó para ellos la asignatura, las respuestas generales fueron: “trabajo en equipo”, “el montaje de la obra fue un proceso difícil, pero lo logramos”, “vivimos la experiencia de realizar nuestra primera producción.”
Este sondeo permite verificar que alrededor de esta asignatura hay muchas expectativas; los alumnos de los primeros semestres suelen verla como si fuera totalmente práctica. Los del quinto semestre viven por primera vez la experiencia de producir desde cero, lo que además de presionarlos, los compromete con el grupo ya que pasan por una serie de fases: deben adaptarse a trabajar con un grupo que es totalmente ajeno a ellos (no es el grupo de amistades), distribuir los roles, organizarse y comprometerse con ellos mismos y sus compañeros.
Todas estas fases son superadas cuando se ve el producto final: La obra. Es entonces cuando los alumnos ya en sexto semestre dicen que Artes Escénicas además de darles la oportunidad de poner en práctica sus habilidades para actuar, dirigir o producir, les permitió conocerse a sí mismos, a su entorno y vislumbrar (para muchos por primera vez) el panorama profesional. Es así como el teatro puede pasar de ser una simple expresión artística a una herramienta pedagógica que brinda una experiencia de vida.

Multifestival Joven Esperanza: ¡Stop! Artistas contruyendo

Para los aficionados que han descubierto en el teatro una forma de contribuir con la sociedad, la A.C. Joven Esperanza dará inicio el próximo 11 de septiembre, en la ciudad de Maracay, al 4to Mulfifestival Joven Esperanza,que tendrá una duración de cuatro días y en esta ocasión dedicará un espacio para la FORMACIÓN TEATRAL.
La A.C. Joven Esperanza está dedicada a la formación de jóvenes que hacen uso de diversas expresiones artísticas: teatro, malabares, danza, música... para la promoción de la fe cristiana y los valores humanos.
El Multifestival, nace de esta asociación como un encuentro para la formación artística mediante talleres de capacitación: expresión corporal (mimos, danza litúrgica, movimiento en escena, etc.), comunicación digital, cuenta cuentos, entre otros. Como un espacio para todas aquellas personas que brindan un servicio o ejercen su apostolado a través del teatro, la animación, la pintura u otras expresiones artísticas y desean hacer un alto en su vida para obsequiarse un momento de reflexión personal y celebrar en comunidad el don que han recibido.
Cada año una frase recoge la temática en torno a las cual girará el evento; en esta ocasión el lema “¡Stop! Artistas construyendo” busca profundizar en la experiencia de comunidad eclesial que a través del arte contribuye a la edificación de una mejor sociedad. Este tema será desglosado en secciones para compartir y reflexionar, entre las que se cuenta, un set dedicado a discutir el papel que el teatro ha jugado como herramienta para la evangelización y la divulgación de valores. Cómo el teatro de calle, llamado en ocasiones teatro social, tan de moda en Caracas y en distintas zonas del país, es un medio para llevar a la comunidad un mensaje que rompa con la continuidad de señales negativas que recibe día a día, que puede hacer de cada puesta en escena un oasis en el paisaje caraqueño.
Samuel Pérez Ayala, uno de sus fundadores y compositor de música cristiana nos plantea el enfoque del teatro que el Multifestival pretende plantear como propuesta a todos sus asistentes: “Esto es más que un voluntariado, es descubrir que el teatro con las máscaras que usa, derrumba máscaras más fuertes…las de la sociedad…nuestros propios disfraces”. La Red, como suelen llamarla sus integrantes haciendo alusión a la experiencia de los apóstoles -pescadores de nuevos creyentes-, posee nodos en diferentes localidades del país: Caracas, Altos Mirandinos, San Félix, Coro, Duaca, Valencia, Táriba, Mérida y Puerto Ayacucho.
Esta agrupación cuenta con cinco años de vida y surge por la inquietud de propiciar un espacio de encuentro para aquellos artistas que hacen de su don una herramienta apostólica dentro de la congregación religiosa Salesianos de Don Bosco. Sin embargo esta experiencia se ha ido abriendo a agrupaciones de distintos carismas, con la finalidad de ampliar la Red y unificar esfuerzos; por ello hoy se ha transformado en una alianza de grupos de diversos carismas los cuales, en su mayoría, trabajan en zonas populares y en centros educativos, y están dedicados a evangelizar y formar desde el arte.

teAtas: teatro de Caracas

Una experiencia teatral en tu pantalla